Saber cuidar un cachorro recién nacido

Si has tenido la alegría de vivir un parto perruno y ahora en tu casa hay más cachorros que personas, debes tener claro cómo cuidar a tus nuevos inquilinos. Aunque no necesitan tantas atenciones como los bebés humanos, estos pequeños son muy delicados y requieren de algunos cuidados.

La familia crece

Primero, instálalos en algún lugar de la casa tranquilo, en el que no haya corrientes de aire. Puedes ponerlos dentro de una caja con una toalla junto a su mamá, para que estén más protegidos. Asegúrate de limpiar el espacio a diario.

Recuerda que cuando acaban de nacer los cachorros son sordos y ciegos, algo que no cambiará hasta después de las primeras semanas. Como los bebés, van a dormir la mayor parte del tiempo y se despertarán cuando tengan hambre.

Al cabo de quince días empezarán a moverse y a ver con mayor claridad. Luego empezarán a morder objetos que encuentren, así que cuidado con lo que hay a su alcance. Poco a poco podrán comer sus primeros granitos de pienso, aunque es mejor que se los remojes para que se los puedan tragar más fácilmente. Incluso se los puedes machacar en forma de papilla.

Poco a poco les irán saliendo los dientes. Paralelamente, se irán despegando de la madre y querrán explorar su entorno solitos.

cachorros

Foto de debeverse.com

Rápido desarrollo

Cuando tu veterinario te lo indique, será la hora de desparasitarlos y de darles sus primeras vacunas. Será alrededor del mes y medio de vida, cuando empezarán a ser más independientes y ya comerán normalmente.

En el caso de que los cachorros no estén con la madre, es importante ponerles en la caja algún foco de calor que la sustituya, como una botella de agua caliente. Les puedes dar leche de fórmula durante los primeros días, ¡hay que alimentarlos cada tres horas!

Es importante simular el papel de la madre, como estimularlos para que hagan sus necesidades o lamerlos, que en este caso se va a sustituir por caricias.